Mitos sobre piojos

Los piojos de la cabeza son la segunda afección más común entre los niños. Sólo es superada por los resfriados comunes. Existen muchas creencias erróneas sobre los piojos, esos insectos de 6 patas, no de 8, como muchas personas creen suscitan numerosos falsos mitos.

 

Proponemos una serie de frases que pasaremos a desmitificar

 

“Los piojos los transmiten los animales domésticos – gatos y perros-”. Falso. Viven exclusivamente en el ser humano, las mascotas no intervienen en la transmisión de los piojos. Ni desparasitar a los animales ni limpiar a fondo la casa son medios eficaces para evitar la infestación por piojos.

 

“Los piojos los padecen las personas con mayor suciedad o mala higiene” Falso. 

Cualquier ser humano es susceptible de sufrir infestación. No hace diferencia entre estratos sociales o económicos. Y su aparición no se asocia a malos hábitos higiénicos. No sólo es falsa sino que genera multitud de hipocresías. Lo que sí tiene cierto fundamento es que las personas con cabello graso son menos propensas porque a los piojos no les gusta demasiado la grasa o las sustancias oleaginosas en su hábitat. Es por ello que en muchas culturas suelen utilizar diversos tipos de aceites (como el aceite de coco) como cosmético para el cabello. Los piojos de la cabeza prefieren el pelo limpio para alcanzar antes el cuero cabelludo y comenzar a alimentarse.

 

“Sólo los niños tienen piojos” Falso. Pueden colonizar la cabeza de cualquier adulto, si bien los niños en edad escolar y en guarderías son más susceptibles por el contacto.

 

“Los piojos saltan de una persona a otra”. Falso. Los piojos no pueden saltar. Se arrastran. No pueden pasar de una cabeza a otra si no hay contacto.

 

“Los piojos no se contagian por el peine”. Falso. El contagio se puede producir por utensilios para peinarse, mediante prendas de vestir (gorros, bufandas…) o ropa de cama (sábanas y almohadas) Se pueden eliminar de la ropa lavándola en agua caliente, mueren tras cinco minutos a más de 50º.

 


“Los piojos tienen alas”
 Falso. Necesitan un contacto muy directo. Se anclan a través de una especie de gancho llamado espiráculo.

 

“Lavando el pelo mucho rato con agua y jabón se irán”. Falso. No porque están anclados al pelo. Son resistentes al agua (se podrían contagiar incluso en el agua de una piscina)

 

“Los piojos se hacen resistentes a la aplicación de los productos” o “un solo tratamiento es suficiente”. Falso. Las resistencias o fracasos del tratamiento existentes en la actualidad se deben en la mayoría de los casos a una mala aplicación de los productos existentes.

 

“Los métodos naturales de eliminación son inocuos” Falso. No siempre esto es así.

 

“Los piojos pueden vivir meses fuera de la cabeza” Falso. Si no se alimentan su supervivencia no será mayor de 24 a 48 horas.

 

“Todos los niños con piojos sienten picor” Falso. Es posible tener piojos y no notar los síntomas ni sentir picor hasta 4 o 6 semanas después del contagio. La causa del picor que causan los piojos no es de sus mordeduras y sí de la saliva que inyectan ellos para alimentarse.

 

“Los piojos prefieren el pelo largo” Falso. Sí que es cierto que sí hay más contagio en esos casos. Esto es debido a que cuánto más cabello es más complicado llegar a todos los piojos. Las niñas se contagian más de piojos no porque suelen tener el pelo más largo y sí porque suelen tener más contacto físico entre las amigas.

 

“Los pediculicidas se pueden utilizar para prevenir los piojos”. Falso. Los pediculicidas sólo sirven para eliminar los piojos. Para prevenir su aparición existen productos protectores que, cuando se aplican, repelen a estos insectos.

 

“Los piojos de la cabeza transmiten enfermedades”. Falso. Existen tres tipos de piojos que afectan a las personas, entre ellos están los piojos de la cabeza. Éstos, a diferencia de los piojos del cuerpo, no trasmiten enfermedades. Existen registros de casos en los que algunas personas presentan reacciones de tipo alérgico a las picaduras o se han presentado casos en que se genera algún tipo de infección en las pequeñas heridas producidas a consecuencia de rascarse por la comezón que producen los piojos.

 

“Al lavar el pelo con vinagre mato al piojo”. Falso. El vinagre ayuda como complemento al tratamiento pero no lo sustituye. Además, su intenso olor lo hace desaconsejable para los niños ya que genera rechazo en ellos.


                                   Tomado de: Fundación IO 

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